lunes, 4 de noviembre de 2019

Vigo y alrededores

Llevaba pensando un tiempo en visitar al excompañero de trabajo que vive ahora en Vigo, pero por fin me decidí con otro compañero a recorrer tierras gallegas. 

Viernes

Después de un largo viernes de trabajo, salimos camino a Vigo. Tras unas largas 4 horas, llegamos a la casa para desmontar el campamento base y descansamos un rato antes de bajar a centro. 


Para cenar, elegimos un bar bastante concurrido llamado La Mina.

Rua San Vicente,8
Ofrecen lo típico: tapas, raciones y cervezas. Nosotros pedimos para comer croquetas, tortillas y unas cañas a buen precio y calidad. 




Para terminar la noche, andamos por la zona de fiesta para tener una primera toma de contacto con esta ciudad.

Lo que te encuentras por las calles de Vigo...
Sábado

Nos levantamos a una hora prudencial para visitar lo que Galicia nos ofrece. Para ello, elegimos Pontevedra, a unos 20 minutos de Vigo. Capital de la provincia, destaca por sus edificios de piedra y vida tranquila. Para ser finales de octubre tuvimos suerte con el tiempo, motivo de más para tomar unas imágenes del lugar.



La Peregrina

Plaza Mayor




Ya era hora de almorzar, por lo que nos fuimos a Casa Durán. Ofrecen menús del día a buen precio y con comida realmente rica. Recomendable.

Rua da Virxe do Camiño,17




Chipirones a la plancha

Mejillones al vapor

Coruxo
Para bajar la comida, recorrimos el resto de la ciudad que nos faltaba y la Ría de Pontevedra, como no.






Valle-Inclán vigilando


De tanto esperar grano...

Ría de Pontevedra



Antes de volver a Vigo nos acercamos a Cangas. un pueblo que se encuentra enfrente de Vigo. Desde este punto, se tienen unas vistas inmejorables de la ciudad iluminada con diferencia en Navidad. Como el tiempo acompañaba, paseamos un rato por el paseo marítimo viendo las playas y bateas que se reparten por la ría.

Paseo marítimo de Cangas




Para acabar la ruta turística, subimos a lo alto del Parque O Castro donde se puede obtener unas capturas privilegiadas de la ciudad. Desde allí, se alcanzan a ver las Islas Cíes y el resto de la ría.

Entrada al Parque O Castro






El día de hoy había sido largo, así que nos volvimos a casa para descansar un poco, arreglarnos y cenar para salir de fiesta por Vigo.

Domingo

El cúlmen del viaje fue pisar la Playa de Samil, playa por excelencia de esta ciudad. El tiempo había empezado a oscurecerse por las nubes, pero no era impedimento para recorrer el paseo marítimo y disfrutar del entorno.

Playa de Samil


El viaje tocaba a su fin, lo único que faltaba era meter todo en el coche y despedirnos hasta la próxima. Buen fin de semana, volver a recordar la ciudad en la que había estado tantas veces. Poco queda para llegar a tierras germanas y ver los mercadillos navideños, con su correspondiente abrigo.

domingo, 13 de octubre de 2019

Dia de la Hispanidad por Segovia

Coincidiendo la visita de un excompañero de trabajo con el día 12 de octubre, decidimos hacer una escapada a una de las ciudades que me quedaban por ver: Segovia. Como era de imaginar, estaba completamente abarrotada de gente que aprovechó, como nosotros, el día nacional. Después de conseguir un aparcamiento nos dirigimos a la Plaza del Azoguejo, donde se estaba realizando un acto conmemorativo sobre la labor de la Guardia Civil. 




Plaza de Azoquejo
Subiendo las escaleras anexas a la plaza se puede alcanzar el mirador del acueducto, perfecto para las fotos.



Mirador del Acueducto

El resto de la mañana recorrimos el centro histórico, que comprende la Plaza Mayor, la Catedral y la Judería entre otros monumentos.



Calle Juan Bravo

Iglesia de San Martín

Ayuntamiento

Fachada de la Catedral

Catedral

Judería


Tras nuestro tour turístico, nos tocaba comer los platos típicos de Segovia: Judiones de la Granja y Cochinillo asado. 


Judiones de la Granja

Cochinillo asado

Ponche de Segovia

El precio del menú segoviano fue de unos 24 euros y todo estuvo buenísimo. El restaurante se encuentra en un palacio reformado, por lo que el salón mantiene la esencia de sus orígenes.


Para finalizar la visita, bajamos varias cuestas hasta llegar al Alcázar de Segovia. 

Alcázar de Segovia
El edificio es realmente imponente, no llegamos a entrar ya que teníamos ganas de descansar un poco antes de la noche pero no nos fuimos sin tener una imagen privilegiada del Alcázar. Concretamente, estuvimos en la Pradera de San Marcos, sentados en el césped y disfrutando de las vistas.

Pradera de San Marcos, con Alcázar incluído
Finalmente, recogimos todo el equipo y vuelta a Valladolid para descansar. Por la noche, quedamos a ver el partido de España-Noruega, comer unas pizzas y salir por el centro a dar una vuelta. Ya me queda menos para haber recorrido todas las capitales castellanas, pero espero ver más rincones singulares de la región.