lunes, 13 de mayo de 2019

Domingo en Madrid

Pues sí, este pasado domingo pasé el día en Madrid. Mi objetivo principal era ver El Médico El Musical, pero ya que me iba a desplazar hasta la capital, ¿por qué no disfrutar de otras atracciones que nos ofrece esta ciudad?. Sobre las 9:30 h me monté en el AVE que conecta Valladolid y Madrid. Es una hora que se pasa rápido y es más cómodo que ir en bus. También he de decir que es más caro, pero dependiendo de tu bolsillo puede valer la pena. Sobre las 10:40 h llegué a Chamartín y tomé la línea 1 para dirigirme al barrio de Chamberí. Me dispuse a visitar el famoso Andén 0 de la Estación de Chamberí (cerca de la parada de metro Iglesia). Por lo que nos contó la guía a los presentes, esta parada de metro se estuvo utilizando desde la apertura de la primera línea de metro de Madrid hasta finales de los 60. El motivo se debió a que su tamaño no se adecuaba al tamaño de los nuevos trenes que circulaban por las vías. Pues bien, durante 40 años permaneció cerrada hasta su reinauguración en 2008 para visita de todo el que quisiera recordar el pasado de Metro. Todavía se conservan los suelos de su inauguración y la publicidad pintada en los azulejos de las paredes. 




Me pareció interesante ya que no es la visita típica de un turista en Madrid. Dado que me encontraba en ese barrio, me acerque a la Casa Sorolla (Paseo del General Martínez Campos, 37) para poder ver las obras de arte que se exponen en ella. Considero una visita muy recomendable y que no consume mucho tiempo al viandante (unos 20-30 min aproximadamente).






Ya se acercaba la hora de comer y, como no, tocaba bocadillo de calamares. Tenía varias ideas en mente pero me decidí por Bar Los Bocadillos (Calle Marqués de Urquijo, 1). Se encuentra justo al lado de El Corte Inglés de la Calle Princesa. Se caracteriza por servir tiras anchas de calamar con un fino enharinado, muy bueno. Por suerte, encontré taburete para comérmelo tranquilo.


Como buscaba postre, fui a la busca del nuevo McFlurry de Filipinos que tanta fiesta le hace la gente. Por lo que baje la Calle Princesa hasta acabar en Plaza España y subí la Gran Vía. 

Gran Vía
Conseguí un sitio rápido para sentarme a comerme el helado, cosa que me sorprendió al ser un domingo a las 3 de la tarde. Tras acabármelo, me quedaban dos horas para el musical, por lo que me fui a dar una vuelta por el centro y ver varios puntos icónicos de la ciudad.

Puerto del Sol
Plaza Mayor

Teatro Nuevo Apolo

Museo de El Prado

Plaza de Neptuno

Congreso de los Diputados

Ateneo de Madrid
Sobre las 17:00 h, empezó el musical. Yo ya había visto su versión sinfónica por la Banda del Liceo de Moguer pero escuché que difería de la actual. Tengo que sumarme a los miles y miles de personas que le dan una alta puntuación como crítica del espectáculo. Tanto la música de Iván Macías como el atrezzo y las interpretaciones de los personajes me dejaron impresionado. Sobre todo el vestuario de los personajes realizado por Leonardo Capriles, que te teletransporta a otra época. Sencillamente brillante. Cuando se acabó, me tocaba despedirme tanto del show como de Madrid. 

A la salida de la función 
Bye Bye Madrid

Volví de nuevo a Chamartín por Cercanías y en AVE a Valladolid. 

Road to Valladolid
Por lo que se puede leer, me cundió bastante el día y hoy me tocaba relatar toda mi travesía. Dado que es fiesta en Valladolid, he podido adelantar otras gestiones atrasadas con el fin de tener todo preparado. Pronto toca cumpleaños y balance de casi 4 meses trabajando en Renault. Nunca se aprende todo lo necesario para poder ser completamente autónomo en un puesto laboral. 

¡Hasta la siguiente entrega!

miércoles, 1 de mayo de 2019

Vacaciones de Semana Santa y vuelta al trabajo

Hace semanas desde que pude empezar mis vacaciones, aunque no he encontrado momento alguno para relatar qué he hecho días atrás. Tras trabajar las dos primeras semanas de abril, pude iniciar mis vacaciones de Semana Santa por Huelva. Puedo resumir estas vacaciones como normales: primera mitad de la Semana Santa en Huelva viendo procesiones rodeado de amigos y segunda semana con mi familia en Chiclana de la Frontera en la playa.

Riu Chiclana
Playa La Barrosa
Por suerte, nos acompañó el sol gran parte del tiempo, sólo lloviendo de forma esporádica. También he experimentado lo que es ir de Huelva a Valladolid con bus y tren (podeis imaginar lo que prefiero jeje). En cuanto a esta última semana, se reduce a poco más que reabastecer el frigo y alacena y volver a mi rutina de trabajo-gimnasio-inglés. Hoy dia 1 de mayo nos da un respiro a los trabajadores para poder despertarnos un poco más tarde (y escribir este post xD) Ya hace 3 meses que salí de Huelva a adentrarme en esta aventura y por el momento no está nada mal. Además, el tiempo es cada vez mejor con lo que invita a salir y hacer actividades que el invierno nos desanima. Espero hacer algo relevante este mes, digno se subirse en este blog.

¡Hasta la próxima!

lunes, 1 de abril de 2019

Terminando la ruta de tapeo

Son muchos los bares y restaurantes en los cuales he podido probar los platos y tapas que ofrece Valladolid. En este post subiré los últimos en los que he estado y algunas de las tapas elegidas.

Restaurante Jero (Calle Correos, 11, 47001 Valladolid)
Tienen una gran cantidad de tapas, premiadas en los concursos de tapas que se celebran todos los años. Nosotros pedimos una tapa llamada Rajao. Morcilla con cebolla frita, queso de cabra y mermelada sobre pan tostado. Recomendable si quieres comer algo rico, aunque con un precio ligeramente superior a su competencia.


Bar La Cárcava (Calle Cascajares, 2, 47002 Valladolid)
Situada a pocos metros de la Catedral, es conocida por sus tostas. En mi caso, pedi una Torrente en la que resalta la sobrasada. Es el bar más caro de los nombrados aquí, pero aun así vale la pena venir a probar alguno de sus platos.


Venta del Fraile (Calle de San Martín, 8, 47003 Valladolid)
Fuera del centro se encuentra este bar, que ofrece tanto platos típicos de la zona como también platos propios (huevos de fraile y picardías de monja). Los precios rondan los del centro pero los platos son más contundentes.

Villa Paramesa (Calle Calixto Fernández de la Torre, 5, 47001 Valladolid)
En plena zona de tapeo de Valladolid, se encuentra este bar que ofrece barra y mesa para comer. Tiene una gran variedad de tapas en la que destaco Los Tres Cerditos y las Croquetas de cocido castellano. Si pasas por aquí a la hora de comer, no es una mala opción.


Pasión GastroBar (Calle Pasión, 6, 47001 Valladolid)
Restaurante con clara influencia vasca, te recibe con innumerables fuentes de pinchos en su barra. Los candidatos en mi caso fueron un Pincho de ventresca de merluza con pimientos asados y Mini hamburguesa de lechazo con cebolla caramelizada. El pincho de pescado es realmente recomendable, la sorpresa de la noche.


















Como uno de estos días fue una salida nocturna, no podía pasar de largo por la zona de pub y bares del centro. Especialmente la Plaza Martí y Monsó (conocida por Plaza de Coca), donde se puede disfrutar en las terrazas de una sobremesa.


Obviamente queda mucha oferta gastronómica por la ciudad, pero creo que ya me puedo hacer una idea general de lo que se estila por aquí. Dos meses dan para mucho, y lo que queda...




domingo, 17 de marzo de 2019

Sábado gastronómico

El pasado sábado, salí de nuevo de tapeo por el centro de Valladolid aprovechando que tenía un compañero nuevo en el trabajo y quería ver el centro. Tras un paseo por los lugares icónicos del centro histórico de Valladolid, nos adentramos por los establecimientos más famosos de esta ciudad. En nuestro caso, estuvimos en estos tres bares:

Bar El Corcho (Calle Correos, 2, 47001 Valladolid)
La especialidad de la casa es la croqueta. Tiene un tamaño considerable, de corteza gruesa y crujiente y con relleno tierno, meloso. Pedimos unas cuantas y las acompañamos con dos cañas. Recomendable si quieres comer algo rico a buen precio.


Bar Restaurante Los Zagales (Calle Pasión, 13, 47001 Valladolid)
Es el restaurante más caro de los que visitamos. Tiene la fama de haber ganado durante varios años concursos de pinchos y tapas que se celebran en la ciudad. Combina tapas típicas con otras más modernas, con evolución. Pedimos unos tigretostones, que hace alusión al dulce Tigretón. Comparte la estructura de brazo gitano pero no es dulce, ya que está compuesto de pan negro, morcilla, cebolla caramelizada y crema de queso. También lo acompañamos con dos cañas. Si tienes curiosidad por pinchos vanguardistas, puede ser un lugar que merece la pena visitar.


La Tasquita (Calle Caridad, 2, 47001 Valladolid)
Repetimos la visita que hice en semanas anteriores. En mi caso, pasé de la cerveza a un Ribera del Duero (hay que integrarse con los pucelanos jeje). Para comer pedimos solomillo al roquefort.


Para terminar el día, un helado era la guinda para tomar algo dulce y sentarse en la Plaza Mayor con el buen tiempo que nos acompañaba.

Heladeria Gelati Ernesto (Calle Ferrari, 10, 47001 Valladolid)
Tienen una gran variedad de sabores, como también batidos helados y copas heladas. Los sabores y la textura eran buenos pero en más de una ocasión encontré algún que otro trocito de hielo. Espero que fuera algo esporádico y no un error usual en la elaboración de sus helados.

Con estos bares ya me hago una idea de lo que Valladolid ofrece gastronómicamente hablando, aunque me quede por probar el lechazo y los torreznos. Esperaré la visita de algún conocido para tener la excusa de probarlos.

viernes, 8 de marzo de 2019

Visita familiar

Tras una semana movidita, vuelvo a retomar la tarea de actualizar el blog. En este post, contaré de forma breve la primera visita de la familia por tierras pucelanas. Mis padres y mis hermanos hicieron un viaje express de viernes a domingo para verme y traer cosas de primera necesidad de mi casa (mi butaca del cuarto jeje). Aparte de la visita logística, aprovechamos para hacer alguna que otra cosa por Valladolid. Desde visitas a centros comerciales (C.C. Vallsur, Rio Shopping), mercadillos por el Estadio José Zorrilla como también dando paseos por el centro histórico de la ciudad (aprovechamos el buen tiempo para pasear por La Rosaleda). Tuvimos tiempo para ponernos al día y programar las vacaciones de Semana Santa, que ya subiré en un post futuro. Cada vez es más notorio la llegada de la primavera, sobretodo por el florecimiento de los almendros y los ciruelos japoneses. Para terminar, dejo algunas imágenes que tomé esos días:


Parque Campo Grande



Pasaje de Gutiérrez


Hamburguesa de chuletón en Eddy Beer & Ribs


Almendros en flor


Mercadillo de domingo

lunes, 25 de febrero de 2019

Jueves de tapas

El pasado jueves, mis compañeros de trabajo y yo salimos de tapeo por el centro de Valladolid. Por estos lares es bastante común salir a tomar un vino y probar tapas en varios bares durante la noche de los jueves. En nuestro caso, estuvimos en tres bares disfrutando de la oferta gastronómica de la ciudad.

Restaurante Vinotinto (Calle Campanas, 4, 47001 Valladolid)
Las tapas elegidas fueron salchichas criollas y tortilla de bacalao. Los criollos estaban muy buenos, no tanto como la tortilla que le faltaba un toque de sal para rematar el plato. 

La Tasquita (Calle Caridad, 2, 47001 Valladolid)
Bar típico del centro de Valladolid, estaba abarrotado cuando llegamos. Eso suele ser síntoma de un lugar de peregrinaje de la gastronomía. Mi tapa fue un montadito de solomillo al roquefort, servido entre dos rebanada de pan planas imitando a una focaccia crujiente. Estaba muy bueno y bien de punto, complicado por el grosor de la carne. El queso se parece más a un queso cheddar fundido, aunque le da muy buen sabor. En general, es un lugar por el que pasar un día a probar sus tapas.

Bar Restaurante Zamora (Calle Correos, 5, 47001 Valladolid)
Por último, decidimos pasar por este restaurante ya que ofrecía la típica oferta de tapa y bebida por 2.5 €. Las dos tapas para esa noche eran arroz a la zamorana y parrillada de carne. Para mi gusto, el arroz estaba pasado de pimentón y sal, pero con rectificar eso sería una tapa decente.

En cuanto al precio de todas las visitas ascendió a unos 10 euros por persona, con tapa y bebida en cada bar. Lo considero un precio razonable dado la cantidad y la calidad de las tapas. Aunque compañeros de León me comentan que en su tierra sí que se puede considerar la cuna de las tapas en Castilla y León. Espero testificar en un próximo post esa experiencia.

viernes, 22 de febrero de 2019

Escapa de fin de semana a Oporto

Pues como dice el título, he estado este último fin de semana por tierras lusas. Concretamente en Oporto, cuna del vino de Oporto y las francesinhas. El plan se estuvo gestando la semana anterior pero no fue hasta unos días antes el que se confirmara. La decisión sobre el transporte y alojamiento fue clara: coche y airbnb (con cinco personas es lo más económico).

Viernes 15 de febrero 

Pues bien, sobre las cuatro de la tarde salimos de Valladolid hasta Oporto. Fueron cuatro horas de camino entretenidos, con música (como no) y algún que otro ‘descanso’ (un control en carretera de aproximadamente treinta guardias civiles armados con escopetas y perros antidrogas, lo normal jeje). Nada más llegar al piso de alquiler, equipaje en tierra y con llave en mano, no esperamos más a ver lo que nos deparaba la noche. Para empezar la ruta gastronómica, como dejar pasar un pastel de nata para abrir boca.


Buen precio para lo bueno que estaba

Para cenar, aprovechamos la recomendación que nos hizo la casera del piso: Brasao Cervejaria Aliados (R. de Ramalho Ortigão 28). Aquí pudimos empezar a comer la francesinha (sándwich con fiambre, embutido y filete de ternera envuelto en queso fundido y bañado en salsa de tomate ligeramente picante). 


Desde aquí doy un consejo: si no se está muy hambriento y vais en grupo, pedid una entera y después partirla en dos (sale más económico). También pedimos dos platos de la casa: Rissole de carne, cogumelos e Trufa y Cebola Frita con Maionesse de Alho negro.


Estaban realmente buenos, muy recomendables

Tras esta comilona, empezamos a bajar cuestas y cuestas por Oporto para llegar a la Ribera. Eso sí, sin dejar atrás la estación de trenes de Oporto, famosa por sus azulejos azules en todo su interior.


Al llegar a la Ribera de Oporto, tocaba foto al Puente de Luis I con las luces nocturnas.


Paseamos un poco por la orilla de las bodegas y volvimos al otro lado del río para visitar la zona de fiesta de Oporto: Rua da Galeria de Paris. Estaba bastante animado y nos sentamos en la terraza de unos de los bares a tomar algo y descansar de las cuestas. Al día siguiente nos esperaba un día intenso y movido, por lo que ahora tocaba dormir.

Sábado 16 de febrero

El día amaneció deslumbrante, lo que significaba una cosa: mañana de playa. Después de levantarnos y organizarnos tomamos rumbo a la playa de Matosinhos. Al llegar buscamos una cafetería para desayunar. Como podéis imaginar, una zona de playa tiene cafeterías y restaurantes cerca de la playa por doquier.


Pasado el desayuno, fuimos a pasar un rato en la playa para disfrutar del día y jugar un rato al fútbol.


The crew (Flickr: luisdurany)

Para ser mediados de febrero, el tiempo era fantástico (posiblemente como un día de mayo/junio). La playa estaba repleta de gente paseando, practicando surf o simplemente paseando.



Para el almuerzo teníamos un restaurante que nos habían recomendado: A tasquinha (R. do Carmo 23). Hace falta reserva porque se llena rápido y te puedes quedar con las ganas. Pedimos varios platos especialidad de la casa:



Arroz con pulpo


Bacalao a Braga


Solomillo al vino de Oporto

De estos platos, el que más me gustó fue el bacalao. Para el postre, se pidieron tartas caseras, hechas en el restaurante. 


Tarta de almendra y calabaza


Tarta Cheesecake


Tarta dos chocolates

En general, fue una comida agradable y rodeado de españoles que abarrotaban el local. Para bajar la comida volvimos a caminar por la ciudad, pero esta vez por la parte alta. Pasamos por la Torre de los clérigos, bajamos la calle a la plaza Aliados, subimos a la Sé de Porto con destino Puente de Luis I. Desde este puente se obtienen las mejores paronámicas de la ciudad, por lo que si te gusta la fotografía no puedes perder la oportunidad.



Flickr: luisdurany

El atardecer es la mejor hora para tomar fotos como también contemplar las vistas de la Ribera. En el lado de las bodegas (Vila Nova de Gaia) se encuentra el teleférico de Oporto, que conecta la parte baja y alta de ese lado del río. Existe una pequeña ladera cerca del teleférico donde se reúne mucha gente a esa hora de la tarde para tomar algo mientras disfrutan de la foto y la compañía.


Flickr: luisdurany


Flickr: luisdurany

Nosotros nos sentamos en la terraza de un bar justo encima del teleférico para descansar antes del partido. Aunque parezca que no da tiempo a hacer muchas cosas en un fin de semana, encontramos un hueco para asistir a un partido del FC Porto en el Estadio do Dragao. Tras el viaje en metro, llegamos a la estación del estadio. Hay que decir que es un estadio bastante decente; de hecho, tenían varios puestos de bebida y comida en las inmediaciones del estadio, a la espera de que empezara el partido.


El partido fue normalito, pero tuvimos la oportunidad de estar a pocos metros de Iker Casillas.


La verdad, un poco más y se hernia del esfuerzo jeje (Flickr: luisdurany)

Como había que hacer la parada para la cena, cruzamos la calle para entrar al centro comercial que se encuentra enfrente. Esta vez tocó un wok donde cada uno pidió un plato de fideos personalizados, el mío estaba muy bueno pero picante.


La noche no podía acabar de otra forma que volviendo a la zona de fiesta para rematar el día.

Domingo 17 de febrero

El viaje llegaba a su fin, por lo que preparamos las maletas y guardamos todos en el coche. Antes de salir, no nos fuimos sin desayunar café, comer y comprar dulces portugueses. En mi caso, probé una torrija de vino que estaba realmente buena.


Bon appetit!

Me llamó la atención que las vendan cuando quedan meses para Semana Santa. Tras esto, cogimos el coche y dejamos Oporto atrás para otra ocasión. Teníamos varias opciones para almorzar, por lo que al final de las deliberaciones y guiándonos por las recomendaciones de Tripadvisor paramos en Casa Zapatillas, Verín (Av. Luis Espada, 34). Lamentablemente cuando llegamos ya no quedaba Chuletón, por lo que nos tuvimos que conformar con entrecot de ternera y jarrete.


Se ve así porque se compartió entre los cinco xD

A parte, se pidió pulpo a la gallega y croquetas caseras.



En la búsqueda de algo dulce, pedimos natillas y flan de queso.


Me quedé un poco decepcionado por lo que comí con las buenas críticas en Internet, pero no significa que sea un mal lugar para comer si pasas por Verín. Nuestra última parada antes de llegar a Valladolid fue Puebla de Sanabria, situada en la provincia de Zamora. Está considerado como uno de los pueblos más bonitos de España y destaca las edificaciones de las casas como su castillo, que se encuentra en la zona alta del pueblo.





Flickr: luisdurany


Flickr: luisdurany



Como para meterse con él...

En mi opinión, es una visita interesante en el caso de estar cerca de la zona. 

Tras este interminable post puedo decir que ha sido un viaje corto pero intenso, con diferentes actividades a lo largo de los días y con el componente gastronomía muy presente.