lunes, 2 de septiembre de 2019

Descubriendo tierras vascas

Este fin de semana ha tocado volver al norte, concretamente al País Vasco. La única vez que visité esta comunidad autónoma fue hace más de 10 años, en Vitoria-Gasteiz. Pero todavía me quedaban Bilbao y San Sebastián, así que acepté la invitación de unos familiares que viven en Errentería para vernos y visitar la zona. 

Viernes
Salí de Valladolid sobre las 17:30 dirección Irún en Alvia Preferente. Fueron 4 horas de camino viendo diferentes paisajes desde campo hasta montañas boscosas. Tras la travesión, llegué a San Sebastián sobre las 21:30 h, donde me recibieron para volver todos juntos a casa. Con todas las maletas en casa, nos dimos un paseo de noche por Errenteria para hacerme una idea de cómo es el pueblo. 

Ayuntamiento de Errentería
Tras esos, cenamos unas pizzas y hablamos un rato antes de dormir.

Sábado
Esta mañana se centró en ver San Sebastián y sus lugares más pintorescos. Empezamos por la Playa de Zurriola y alrededores, paseando por su paseo marítimo. Después, pasamos cerca del icónico Hotel María Cristina y seguimos por Paseo Nuevo hasta llegar a la entrada del Monte Urgull.

Hotel María Cristina

Desembocadura río Urumea

Paseo Nuevo 
En la parte más alta de la montaña se encuentra un centro de exposiciones que explica la batalla entre las tropas inglesas y francesas durante la Guerra de la Independencia. Además, una gran estatua de Jesucristo aguarda a toda la ciudad en la cima.

Entrada centro de exposiciones

Cristo te vigila

Paronámica de la Playa de La Concha
Tras esto, bajamos a la zona de la playa para pasear por el centro. Vimos tanto la zona de tapeo y pinchos como la Plaza Constitución y el ayuntamiento.

Ayuntamiento de San Sebastián

Centro de la ciudad


Plaza Constitución
Dado que no llovía, recorrimos todo el paseo marítimo de la Playa de La Concha para llegar a los Peines de los Vientos. Su peculiaridad recae en los pequeños géiseres que aparecen cuando hay temporal y el agua golpea la parte baja del rompeolas.

Playa de La Concha 



Figura de Chillida en El Peine de los Vientos
El hambre apretaba, por lo que comimos algo para recargar pilas. Tras el almuerzo, dejamos San Sebastián para ver otro pueblo: Pasajes. Se encuentra en la Ría de Pasaia y es zona de paso para los barcos que salen y vuelven de la costa.

Pasajes

Tienen regatas hasta en las rotondas :O
Nos merecíamos un descanso después de tanta caminata, por lo que volvimos a Errentería para tomar un café y cenar con Netflix.

Domingo
Tuvimos suerte de que no lloviera por la mañana, por lo que no perdimos la oportunidad de ver dos montes importantes cerca de San Sebastián: montes Jaizquíbel y Ulía.



Paronámica de Fuenterrabía y Río Bidasoa



Monte Ulía

Costa desde Monte Ulía

Sendero en el Monte Ulía

Después de disfrutar las vistas, terminamos el día por San Sebastían dando un último paseo buscando pinchos para comer.

San Sebastían despejado (duró sólo unas horas) 


Croqueta de bacalao y tosta de pescado con bacon
Al final empezó a llover, por lo que recogimos mis trastos y nos fuimos a tomar un café en la estación en lo que llegaba mi tren. Me despedí de todos y otra vez de vuelta a Valladolid.

Me llevo buena impresión de la ciudad, se nota el toque señorial. Aún queda mucho por ver de ese rincón de España, con lo que no descarto alguna visita a los montes o Bilbao.

Recomendación:
Si estáis barajando la posibilidad de viajar en Alvia Preferente, os doy varios consejos:
  • La Sala Club se amortiza para billetes cerca de la hora del desayuno, dado que cuenta con dulces como tambien de bebidas calientes y frías.
  • En cuanto al espacio en el asiento, es prácticamente igual al de turista por lo que no es un indicador para discriminar una clase de otra.
  • El número de pasajeros es menor, por lo que ''asegura'' un nivel de ruido menor en el vagón.
En mi opinión, yo sólo tomaría la clase Preferente si la diferencia de precio entre una plaza turista y esta se encuentra entre 5-8 €. En este caso no hablo del AVE ya que no he tenido la oportunidad de viajar en esa clase. Intentaré ir al menos una vez para poder desplegar mis impresiones.



lunes, 26 de agosto de 2019

Asturias, tierra querida


Como se puede leer en el título, mi último viaje me ha hecho desembocar al norte de España. Asturias, tierra de resistencia en el pasado y de cachopos en el presente, tiene como capital a las ciudad de Oviedo. Unos amigos médicos estudian allí el temido MIR, por lo que me propuse hacerles una visita en el finde para que desconectáramos de nuestras rutinas.

Viernes
Llegada por la tarde a Oviedo tras cruzar parte de la Cordillera Cantábrica con unos paisajes impresionantes. A mi llegada saludos y abrazos y poco más, una cena y ponernos al día porque hacía meses que no nos veíamos.

Sábado
Mientras que los opositores seguían con su ritual de estudio, aproveché para darme una vuelta por Oviedo y recordar la ciudad que visité por última vez hacía 8 años. Puntos icónicos como el Ayuntamiento de Oviedo, Mercado El Fontán, Parque de San Francisco o el Teatro Campoamor fueron paradas obligadas para la foto de rigor.

Ayuntamiento de Oviedo

Mercado El Fontán

Interior del mercado
Mercadillo callejero

Hotel La Reconquista

Interior del hotel

Teatro Campoamor

Catedral de Oviedo
Parque de San Francisco
Pues bien, para almorzar elegí entre otros amigos el restaurante Terra Astur, una institución en esta comunidad autonóma ya que ofrece la gran variedad gastronómica de Asturias. Tras unas setas al cabrales y unos chopitos, era hora de descansar un rato. Para no perderme la repostería que ofrece Oviedo, hice algunas compras a la hora de la merienda para probar un poco de todo:

Carboyanes: mazapán ligero en barca de hojaldre y cobertura de glasa

Casadielles: hojaldres rellenos de nueces y canela y rebozados en azúcar

Bon appetit!
Princesitas: pequeñas rosquillas de San Antonio rellenas de yema y glaseado
Moscovitas: galletas finas hechas a base de clara de huevo y bañadas con chocolate

Antes de la expedición por la costa, cenamos en un mesón (El Chigre de la Caleya, Oviedo) cerca de la casa que ofrece platos típicos como las zamburiñas o cachopos de cecina y cabrales. Realmente buenos y a buen precio.


Domingo
Para resumir: día movidito. La primera parte del día la pasamos en un sendero que une Luanco con el Cabo Peñas, famoso por su faro. Nos llovió de forma intermitente pero las vistas valían la pena. 




Tras unas horas de caminata, cogimos un bus a Gijón para visitar la ciudad. Había bastante gente por las calles disfrutando de una feria gastronómica que tenía stands repartidos por el paseo marítimo.



Playa de San Lorenzo
Nos habían hablado de una heladería peculiar que ofrece sabores 100% asturianos como fabada, sidra o queso de cabrales (Heladería Islandía).Sobre las 20:30 h nos tocaba volvernos a Oviedo para recoger las maletas y regresar a Valladolid. El viaje se me ha hecho corto pero lo pasamos muy bien. Quien sabe si repetimos otro finde por el interior de estas tierras, a la busca de Don Pelayo.



jueves, 22 de agosto de 2019

¡A por el Chuletón de Ávila!

Una de los viajes que he hecho aprovechando la localización de Valladolid ha sido Ávila. Ciudad famosa por muchas cosas (murallas, yemas, chuletón...), se encuentra a una hora en tren de la capital autónoma. Junto con dos compañeros del trabajo, nos fuimos un domingo para dar una vuelta por la ciudad a mayor altitud de España. Llegamos por la mañana y desayunamos cerca del centro de la ciudad. 


Como no podía ser de otra forma, subimos a la muralla (si tienes carnet universitario te hacen descuento) para ver toda la ciudad y alrededores con una excelente paronámica. 

Muralla de Ávila y la Catedral

Leones guardando la Catedral

Vista lateral de la Catedral de Ávila
Aperitivo antes de la comilona
Tras la larga caminata, nos dirigimos a reponer energías con un Chuletón de Ávila. El restaurante se llama Los Candiles (Calle Padre de Lagasca, 5) y ofrece menú todos los días. La variedad de platos está bien y la calidad es buena. Es recomendable reservar con antelación porque el local no es grande y suele estar abarrotado. El colofón de la visita fue reposar el esfuerzo de la comida, así que nos fuimos a una terraza dentro de la muralla (Plaza Sofraga). Se trata de una terraza chill-out realmente acogedora. Nos pedimos unos digestivos y descansamos bajo la sombra de los árboles. Antes de volver a casa, pasamos por el Mirador de los Cuatro Postes para realizar la foto obligada.

Paronámica de la ciudad de Ávila
Se obtienen unas paronámicas de enmarcar, una muralla que me ha superado las altas expectativas que previamente tenía en mente en todos los sentidos. Y bueno, esto es un poco lo que hicimos por este lugar. Recomiendo pasar un día y pasear por las calles del centro y disfrutar de los monumentos y el olor a asado al mediodía que inunda todas las esquinas de la ciudad.

miércoles, 21 de agosto de 2019

Vacaciones de verano

Tras una larga temporada sin escribir, me dispongo a enumerar todo que he podido hacer en mis vacaciones de verano en Huelva. Han sido unos 20 días de vacaciones que no están nada mal. Aunque se podría haber hecho más cosas, me siento satisfecho de todas las actividades en las que he invertido mi tiempo. Aquí viene todo (o prácticamente todo) de mi estadía en Huelva.

Vuelta a Huelva con la familia
Emotiva llegada a mi trabajo para recogerme con todos los trastos en el maletero. Tras partir de Renault, aprovechamos el fin de semana en Madrid para ver la sierra y la ciudad.

Puerta de Alcala
 Para cenar variamos bastante: entre una hamburguesería de Serrano y un restaurante indio. 

Gobu (Calle del General Pardiñas, 8)

Swagat Indian Cuisine (Calle de Núñez de Balboa, 29)
Ambas elecciones estuvieron acertadas ya que todos opinamos bien de la oferta gastronómica. En cuanto a las atracciones, lo más llamativo fue el Museo del Aire, que guarda una gran cantidad de aviones de guerra tanto nacionales como del resto del mundo. También visitamos el monasterio de Guadalupe en la sierra de Cáceres. Genial para escapar del calor.


Claustro del Monasterio de Guadalupe (Cáceres)
Reencuentro con la familia
Como no, toco realizar peregrinaje por todas las casas para dar parte de mi experiencia en Valladolid. Además, coincidí con la llegada de mis tíos de Alemania y sus hijas, por lo que pudimos reencontrarnos todos.

Celebración de las Colombinas
Este año, el comienzo de mis vacaciones han coincidido con el inicio de las Colombinas, las fiestas grandes de Huelva y que conmemoran la salida de Cristóbal Colón a la búsqueda de las Indias.

Inauguración de las Colombinas

Portada de Las Colombinas 2019
Para clausurar el evento, se realizó el típico espectáculo de fuegos artificiales en el paseo marítimo.

Visita a la playa
Una parte importante de la vuelta a Huelva era disfrutar de las playas que rodean la costa onubense; tanto si es en familia como con amigos, no deja de maravillar el paisaje y la luz que ilumina toda la costa onubense.

Playa de Punta Umbría (Huelva)

Playa de La Bota (Huelva)
Concierto Hollywood Symphonic Orchestra en Foro Iberoamericano de La Rábida
El 9 de agosto se celebró un concierto sinfónico dedicado a las bandas sonoras más famosas e icónicas de Hollywood. 

Estaba hasta la bandera
Hubo acompañamiento de tenores y sopranos, que cantaron algunas de las canciones de dichas OSTs. Para el precio por el que adquirí las entradas salió muy económico (12 euros por 2,5 h de espectáculo)

Cumpleaños familiar
Para celebrar el cumpleaños de mi padre, mi familia paterna nos acompañó al Festival de Marisco de Olhao, un pueblo pesquero cerca de Faro (en el Algarve portugués). 

Festival de Marisco de Olhao (Portugal)
Disfrutamos de arroz de marisco, dulces portugueses y concierto en vivo de un grupo de soul/funk llamado HMB. Se levantó bastante viento, por lo que nos tuvimos que ir antes de terminar la función (casi nos quedamos pajaritos jeje)

Barbacoa Chill-Out
Un amigo de la pandilla ha conseguido montar una terraza chill-out bastante currada en la azotea de su piso, por lo que era casi obligado hacer una barbacoa al atardecer. 

Aprovechando la tarde
Comimos chorizos, secreto, presa y hamburguesas entre otros. No estaría mal repetir la experiencia ya que se estaba bastante bien.


Pues bien, así puedo resumir lo más importante de mis vacaciones por el sur. Varios destinos se asoman por el horizonte: Oviedo, San Sebastián, Segovia.... La cosa es no dejar para mañana lo que se puede hacer hoy.


Buena forma de despedirse de casa

domingo, 2 de junio de 2019

Feliz Cumpleaños

Este fin de semana ha llegado mi 24º cumpleaños en Valladolid. Es el primer cumpleaños que paso fuera de Huelva, pero al menos mi familia ha podido pasarse por aquí para tener cerca mis orígenes. Tras la comida de empresa el pasado viernes, merendé con ellos café y tarta en mi casa (con velas incluidas :P). Dado a que hacía bastante calor, esperamos a la noche para salir a cenar y pasear por el centro de Valladolid. El sitio escogido fue Goiko Grill, una de las hamburgueserías más importantes de España. Me gustó bastante la comida; en resumidas cuentas: no sobro nada. Al terminar de comer y dar una vuelta nos fuimos a la cama a descansar.

El sábado puede resumirse en mañana de libros y tarde de compras. Como en muchas ciudades de España, el pasado sábado empezó la feria del libro. 


En ella, podemos encontrar puestos de librerías, tiendas, universidad o escritores amateurs entre otros. Por otra parte, se reserva la zona de conferencias y firma de libros. Tras varias vueltas en la Plaza Mayor, nos hicimos de algún que otro libro y nos los firmaron sus autores. Después de esta travesía, nos tocaba resguardarnos del sol abrasador bajo techo. Como es usual, fuimos a Rio Shopping para almorzar y aprovechar la tarde comprando ropa y comida que me hacía falta. 

Para la mañana de domingo antes de la despedida, visitamos Tudela de Duero. Este fin de semana se celebraba la Feria del Espárrago y Artesanía que tiene lugar entre finales de mayo y principios de junio. Todos los puestos de comida, bebida y artesanía se reparten en una misma calle además de bandas que tocaban para animar el ambiente. 

Espárragos de Tudela de Duero

Cocina en vivo y degustación de Espárragos
He de decir que no me esperaba tanta gente y que la variedad de comida se restringe a lo norteño (cecinas y chacinas, queso y espárragos). Finalmente, lo último que quedaba era volver a casa y decir adiós hasta el próximo mes. Ya es junio y nos falta nada para oficializar el verano, época de vacaciones (y con suerte también pisar la playa jeje).

Fuente: turismodeobservacion.com